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viernes, 13 de diciembre de 2013

Patrimonio VS Accesibilidad

viñeta en la que aparecen la accesibilidad y el patrimonio como super héroes a punto de empezar a luchar entre ellos.

¡Hola hola nuestros queridos vaccei!

A colación de la entrada del viernes 25 de octubre, una amiga de Valladolid nos escribió por privado lo siguiente:
Me alegra que me hagas esta pregunta ;-) y es que hace ya tiempo que quería hacer esta denuncia pública que un día dejé plasmada en una hoja de reclamación de Correos.
Hace ya unos años, pues sería finales de 2009, cuando iba yo a Correos arrastrando una silla de bebé (que no era ya tan bebé, o sea que pesaba lo suyo) y un bombo. Entonces, no se si ya se ha solucionado, porque era el Correos de la Pza. de la Rinconada y no he vuelto a ir, no había ninguna manera de acceder por lo puerta principal con una silla, pero había un cartel que desviaba a gente en silla de ruedas a una entrada lateral por la calle donde hay un parking de motos, creo recordar. Pues allí me dirigí para recoger el paquete que me enviaban y no me atendieron!!! Me dijeron que por ahí sólo podían utilizar el servicio personas con silla de ruedas. Mi solución, volví a la puerta principal, le dije a una señora que entraba que hiciera el favor de llamar al de seguridad y confié la seguridad de mi hijo en un señor que, tengo la sensación, no fue contratado para eso. Fue el de seguridad quien me cargó la silla para yo poder recoger el paquete y poner la reclamación oportuna. La disculpa que me dio la empleada de correos mientras ponía la reclamación era que era una fachada histórica y no podían hacer nada.
En el edificio de Hacienda el acceso también es pésimo. Propongo una entrada sobre accesibilidad en edificios administrativos.”

foto entrada principal edificio de correos
Entrada principal Edificio de Correos
Foto detalle entrada principal edificio de Hacienda
Entrada principal Edificio de Hacienda
Pues hale… ¡Oído cocinaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!

Pero mejor vamos por partes, que aquí hay mucha miga. Y ya que la excusa que le pusieron para su falta de accesibilidad  fue el carácter histórico del edificio, nos gustaría aclarar primeramente a qué se considera edificio histórico y por qué muchos de ellos, son de uso público.
Según la ley de Patrimonio histórico español de 1985, que permitió poner freno a tanta destrucción y malos usos del patrimonio llevados a cabo sobre todo entre los años 60 hasta los mismos 80, (y particularmente en ésta ciudad); por norma general, tiene carácter histórico todo inmueble que posea más de 100 años. Con lo que con ella se pasó, del derribo y modificación descontrolada de edificios, fachadas, estructuras, etc., a la obligatoriedad de su conservación, independientemente del verdadero valor que tengan y del estado en el que se encuentren. Algo que en nuestra opinión es demasiado extremista y poco práctico. Pero bueno, aclarada esta primera cuestión, pasamos al siguiente punto.
¿Por qué demonios muchos edificios históricos tienen carácter público? Veamos.

Es frecuente que los edificios con valor patrimonial, y más si tuvieron carácter religioso (que no es el caso de los edificios de los que nos hablaba nuestra amiga) sean ahora de uso público, debido a compras, cesiones, donaciones y sobre todo a las diferentes desamortizaciones que el Estado llevó a cabo desde finales del s.XVIII hasta finales del s. XIX, en base a las cuales expropiaba, principalmente a la iglesia católica, pero también a los municipios, tanto tierras como bienes que consideraba no aprovechados. Muchos de estos bienes se terminaron perdiendo por el desuso, mal uso, o las guerras, pero otros se acabaron convirtiendo (en muchos casos después de múltiples cambios en cuanto a su uso inicial y del paso de mucho tiempo) en Museos, como el Antiguo Colegio de San Gregorio, hoy restaurada y ampliada sede del Museo Nacional de Escultura Policromada; en Archivos, como la por tanto tiempo casi derruida Iglesia de San Agustín, hoy Archivo histórico municipal; o en lo que hoy nos ocupa, sedes administrativas, como las que tiene el ayuntamiento de Valladolid en el antiguo patio de la hospedería del Monasterio de San Benito.
Ejemplos como éstos, de edificios desamortizados y reconvertidos, podemos encontrarlos por prácticamente toda nuestra geografía, y seguro que en vuestros lugares respectivos, tenéis una iglesia desacralizada que ahora cumple otro tipo de función, o un monasterio, o similar, ¿verdad? Pues muy probablemente sean producto de las desamortizaciones.

Foto detalle entrada Museo Nacional de Escultura Policromada
Entrada Museo Nacional de Escultura Policromada
Antiguo Colegio de San Gregorio
Foto Archivo Municipal, Antigua Iglesia de San Agustín
Archivo Municipal
Antigua Iglesia de San Agustín
Foto fachada Patio de San Benito, actual sede de estancias administrativas
Entrada diversas estancias administrativas
Antiguo Patio de San Benito
Las intervenciones que se han acometido a lo largo de los siglos para la adecuación de estos espacios desamortizados así como para el resto de edificios de carácter histórico a sus sucesivas finalidades, ha dependido a nuestro entender, de cuándo y dónde se han realizado dichas adecuaciones, pues la normativa vigente en cada momento y lugar o la falta de ella, ha dado pie a mayores o menores desacatos al patrimonio así como a soluciones insuficientes en cuanto a su accesibilidad.
El estudio llevado a cabo en 2011 por el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad junto con el Real Patronato sobre Discapacidad denominado Accesibilidad Universal al Patrimonio, fundamentos, criterios y pautas dice así:
“Al hacer un análisis de la situación actual de la incorporación de los principios de accesibilidad al Patrimonio Histórico-Artístico, se pueden destacar los siguientes aspectos:
-Existe una creciente preocupación por parte de las diferentes instituciones en relación a la accesibilidad del Patrimonio Histórico-Artístico.
-La accesibilidad no forma parte expresa de los programas de formación de las Escuelas Técnicas Superiores de Arquitectura e Ingeniería. Si bien, en determinados máster de postgrado en relación al Patrimonio, empieza a aparecer, tímidamente, la accesibilidad.
-El marco normativo de obligado cumplimiento en materia de accesibilidad no siempre se respeta.(…) el marco jurídico español en la materia es impreciso, y deja grandes lagunas e indefiniciones, llegando a excluir al Patrimonio de la aplicación de las normas en materia de accesibilidad.
-Aún existen profesionales que consideran intocable el Patrimonio Histórico-Artístico, en detrimento de la incorporación de medidas de accesibilidad que permitan el disfrute del mismo a todos los habitantes, sin discriminación. Es curioso que mientras nadie discute las “agresiones” al monumento para introducir en él las nuevas instalaciones necesarias para el desarrollo confortable de los nuevos usos a los que se pueda destinar el bien de  interés cultural, no sucede lo mismo con la incorporación de las modificaciones y ayudas técnicas que puedan requerirse para mejorar su accesibilidad.”

Foto fachada principal edificio de correos
Fachada principal edificio de Correos
Foto fachada principal edificio hacienda
Fachada principal edificio de Hacienda
Así que, con estos mimbres, los edificios históricos de los que nos habla nuestra amiga, el de Correos y el de Hacienda, que no son producto de la desamortización, sino del auge que tuvo la burguesía a principios de s. XX, y sí fueron ideados para el fin que aún hoy en día ostentan; al no haberse visto en la necesidad de adaptar su espacio a una nueva función, han adoptado unas medidas para “cumplir” la LIONDAU que son reflejo de la no comprensión de lo que la accesibilidad entraña, amparadas en la nebulosa jurídica que hay respecto a la accesibilidad y el patrimonio y que por tanto, propician problemas como el que nuestra amiga nos expuso. Problema que cualquier otra persona en su situación o parecida, podría evitarse si los de correos entendieran que la entrada "accesible" lo debe ser para todo aquél que tiene dificultades para acceder por la puerta principal.

foto detalle entrada lateral accesible Correos
Detalle entrada lateral "accesible" Correos
Foto detalle entrada accesible correos cartel y timbre "llame y le atenderemos"
Detalle entrada "accesible" correos

foto detalle puerta para entrada accesible en hacienda. Timbre para llamar
Detalle entrada "accesible" Hacienda
Pero bueno, a grandes males, grandes remedios. Probablemente se podría llamar a Correos para que el paquete lo enviaran a otra oficina que sea de más fácil acceso alegando las complicaciones que hay en esa sede. Y con respecto al edificio de Hacienda...¡alegría! porque dentro de poco se trasladará al nuevo edificio que se está haciendo para tal fin. Crucemos los dedos y pongámonos en lo mejor. A ver si hace honor a su lema "Hacienda somos todos".

¡Lástima que la accesibilidad arquitectónica no se tuviera en cuenta allá por los años 70, cuando ni corta ni perezosa fue demolida la crestería y la torre que daban el carácter palaciego al edificio de correos, realmente llamado “Palacio de las Comunicaciones” (al igual que su homólogo madrileño, hoy Palacio de Cibeles y sede de la Alcaldía de Madrid), para levantar una altura más ! Aunque en vista de los criterios que se siguieron en su realización, seguramente hubieran colocado unas escaleras mecánicas ;)
Palacio de Comunicaciones hasta los años 70
(imagen tomada de wikipedia)
Estado actual del Palacio de Comunicaciones
(imagen tomada de wikipedia)


viernes, 25 de octubre de 2013

Salas correctamente adaptadas

¡Hola, hola nuestros queridos Vaccei!

Aprovechando que la anterior entrada versó sobre la accesibilidad sensorial y su aplicación en el cine, y dado que mañana se entregan los premios de la Seminci, y que media España ha estado haciendo cola para disfrutar del cine a 2,90 €; hoy continuaremos hablando de la accesibilidad, esta vez arquitectónica, refiriéndonos al cine, pero siendo aplicable al teatro, auditorios, y demás espacios públicos con usos similares.
La accesibilidad arquitectónica es la más “visible” y la que mejor se puede entender porque ¿quién no se ha pasado en mayor o menor medida un tiempo con la pata a la “virulé”, apañándose como ha podido con las muletas? Son momentos en los que se llega a sentir muchísima lástima por uno mismo pues se ve claramente que hay una confabulación universal en tu contra ya que hasta tu propio portal cuenta con dos escalones antes de llegar al ascensor “Que yo juraría, que no estaban ahí antes” y tu ciudad no es tan llana como creías “Vamos a ver ¿desde cuándo esta calle está en cuesta?”Pensamientos como estos o similares son probablemente compartidos también por la futura mamá con su bebé crecidito en su vientre, o los padres y abuelos con el niño ya en la silla y por qué no, por quienes trabajan en reparto (desde aquí nuestro apoyo incondicional al proveedor del Herminio´s).

Viñeta donde se representa la entrega de productos en un bar con muchas escaleras a la entrada. El repartidor con cara de cansado termina de transportar la carga mientras el camarero al otro lado de la barra le dice 'Hombre, si hoy sólo han sido tres viajes...'

Pero además de ser la más “visible,”la accesibilidad arquitectónica es la que cuenta con más leyes y ordenanzas para su correcto cumplimiento, dado que el número de usuarios es mayor (y no os queremos decir nada dentro de 40 años…). Bueno, pues aun así, estas leyes y ordenanzas siguen sin aplicarse o aplicándose sin criterio ni sentido común. Aunque a la vista de cómo funcionan las cosas en general no es de extrañar ¿no? El ejemplo más claro de la falta de sentido común que se puede encontrar en salas de cine, teatros, auditorios y un largo etcétera, y que pasa desapercibido si no se es usuario, está en la disposición de los espacios reservados en los patios de butaca. Estos espacios son obligatorios tanto para discapacidad física como para sensorial por ley desde 2003 en toda España, desde 1998 en Castilla y León y por ordenanza municipal desde 1995 en Valladolid.

Pues bien, los espacios para sensorial están aun por verse, y para física, aunque sí cuentan con ellos, tal y como los disponen quienes los proyectan, los colocan quienes los ejecutan y son dados de paso por quienes los supervisan (que no es como dicta la normativa, usualmente); suelen conllevar el quedarse triste y solo cual “Fonseca” en la última fila, o mejor dicho, en la “fila selfservice o sírvase usted mismo” pues está únicamente pensada para ir con la silla incorporada. Y cabe preguntarse ¿de verdad hay alguien que piense que los usuarios de silla de ruedas van sólo acompañados por otros usuarios de silla? ¿Es que se les imagina como un tipo de banda a lo Ángeles del Infierno, quemando rueda y ocupando el fondo sur? Porque tal y como disponen sus espacios, la fila entera vacía o sin tener una butaca al menos al lado del espacio reservado, así lo parece.

Viñeta donde se ve de frente el patio de butacas de una sala de cine en la que la última fila está formada por usuarios de silla de ruedas y estos aparecen representados en actitudes gamberras mientras el resto de usuarios del cine les miran mal

Con esta disposición lo que ocurre es que quienes van contigo, y ¡milagro! no son usuarios de silla, se han de colocar en la fila de delante de tí. Aunque también puede darse el caso de que tus amigos, pareja, etc, en un ataque de corporativismo, decidan quedarse contigo en la “sírvase usted mismo” sufriendo “en silencio” las virtudes terapéuticas de una silla de tijera facilitada para tal fin por una señorita “monisma”.

La verdad sea dicha, el mayor aliciente que tienen estas situaciones, (a parte del caso extra que te puede prestar la azafata) es, en la primera, que en caso de aburrimiento, te puedes pasar tooooda la película tirándoles palomitas, o soplándoles al cogote durante el concierto o similar y que, en teoría, si se produce una evacuación de emergencia, tú serías de los primeros en salir(sobre esto hablaremos en otra entrada), y en la segunda ; que tus acompañantes y sus respectivas posaderas seguro que quedan profundamente “sensibilizados” tras la experiencia.
Otra modalidad común de ubicación de los espacios para sillas, suele ser en la primera fila. De esta manera, el usuario y su o sus acompañantes, a parte de comerse la pantalla mientras se luxan una vértebra cervical, tienen el aliciente añadido de molestar al de detrás porque no se ha tenido en cuenta en la regulación de las gradas, que la altura de la silla es mayor que la de las butacas. ¿Estupendo, verdad?.
Por supuesto es lógico que si el recinto está dispuesto en grada, la colocación de los espacios reservados se haga cerca del acceso, que suele ser o arriba o abajo. Pero si en lugar de dejar la fila libre, se combinasen los espacios reservados con butacas, éstos estarían realmente integrados. De hecho, en Valladolid el Auditorio Miguel Delibes cuenta con ello en la última fila de la sala de cámara, pero no así en la de la sinfónica, ejem…
Además de estas soluciones, en las salas que no están en grada, se pueden integrar los espacios reservados colocándolos en los inicios o finales de fila. Es cierto que para ello se tendrá que dejar el espacio reglamentario para la maniobra de la silla, y que quizá en el cómputo total se traduzca en algunas butacas menos, pero gracias a eso se conseguirá una sala realmente adaptada para silla de ruedas, como lo es por ejemplo el patio de butacas del Teatro Zorrilla de Valladolid que a parte de cumplir correctamente la ley, tiene mayor número de clientes potenciales, que al fin y al cabo, es lo que interesa ¿no?

Viñeta en la que se ve el patio de butacas de un cine en grada y lateral. El usuario en silla de ruedas está solo en el espacio reservado para él detrás, mientras que su acompañante está sentado en la fila de delante. El primero le tira palomitas con cara divertida al segundo, mientras este resignado le dice 'Cuando te canses, si todavía quedan, me las pasas'

¿Y vosotros nuestros queridos vaccei? Como usuarios ¿cuál es vuestra experiencia? ¿Y como observadores? ¿Os habíais fijado?